Ser o tener, esta es la cuestión. ¡Tú decides!

Este trabajo fué realizado conjuntamente con Francisco Javier Hurtado Núñez. Psicólogo Clínico.Sevilla.

El impacto que supone el diagnóstico de una enfermedad para toda la vida como es la diabetes , puede originar que, a partir de ese momento dejemos de sentirnos "personas" para convertirnos en: “enfermos”,“diabéticos",”padres de diabéticos", “amigos de diabéticos”...., y condicionar tanto la vida como el comportamiento de los afectados, así como la idea o imagen que las personas del entorno puedan hacerse de la enfermedad.

 

”Si me siento como un enfermo, me verán como un enfermo, y si me ven como un enfermo, me harán sentir como tal”.

 

Parece que a partir de ese momento es más importante la enfermedad que la persona. El convencimiento de que esto no es, ni debe ser así, es lo que nos ha llevado a preparar este material.

 

Se trata de diferenciar entre persona y trastorno, dando prioridad a la primera, sin olvidar lo segundo. Pequeños cambios en nuestra actitud y en la forma de expresarnos, ayudarán a establecer esta diferencia.

 

Todos los que estamos directa o indirectamente relacionados con la diabetes (pacientes, familia, profesionales, instituciones...)podemos colaborar en el cambio.

Algunas de las sugerencias que proponemos son:

A nivel individual

 

Cuando se refieran a nosotros con la consabida frase "tú eres diabético/a", convendrá remarcar que en realidad eres Antonio Pérez o Juana García y que, efectivamente, “tienes diabetes.”“Soy Elena, y tengo diabetes” es preferible a “soy diabética”.

En el entorno familiar

Es usual decir: “mi hijo, mi marido, mi hermano... es diabético” y con los niños, además, añadir expresiones como "pobrecito" o “¡qué lástima!” 

Simplemente conviene recordar que el bienestar y la adaptación dependen en gran medida de la actitud positiva del entorno, y que en muchas ocasiones nos sentimos como nos hacen sentir.

Identificación

En los carnets daremos preferencia a aquellos donde consta “tengo diabetes” frente a los que pone “soy diabético”.

- En las medallas bastará con poner “diabetes”

Profesionales

La palabra “diabético/a” está muy arraigada en los colectivos profesionales 

relacionados con la diabetes (medicina, enfermería, psicólogos, asistentes sociales,...) y esto se refleja a todos los niveles: material utilizado (impresos, documentos), publicaciones,

conferencias, congresos...

Comprender que se trata de “personas con diabetes” antes que simples “diabéticos” puede ser un buen comienzo

Escuela

Es necesario evitar expresiones como "en clase tengo un alumno diabético” o “tú, que eres diabético/a...”.

Los profesores ayudarán a que el resto de los alumnos no lo vean como alguien diferente, sino como lo que es, un compañero, que en lugar de llevar gafas, un aparato en los dientes o tener el pelo rojo, tiene diabetes.

Asociaciones de “dibéticos” / Personas con diabetes

Juegan un importante papel en el mundo de la diabetes, y deben ser un punto de partida en

este tipo de cuestiones.

En la edición de material educativo, talleres, cursos, campamentos, reuniones,... será importante

tener en cuenta el vocabulario y las expresiones a las que hacemos referencia.

 

Industria farmacéutica e instituciones

Ya sean públicas o privadas, son grandes generadoras de documentación y material educativo, y por lo tanto tienen su papel a la hora de ofrecer una imagen más real y actual de lo que significa diabetes.

La industria, podría introducir cambios semánticos en los prospectos de los medicamentos, principalmente en los apartados de precauciones y contraindicaciones.

 

Medios de comunicación

Por su gran repercusión y amplia 

difusión (prensa, radio, televisión, internet...) los pequeños cambios en expresiones y vocablos que se puedan producir en ellos tendrán una gran influencia en la población.

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